Nuestra finalidad está bien clara: queremos seguir mejorando la calidad de nuestros productos, para que comerlos sea toda una experiencia sensorial, basada en su sabor y aroma. Siempre decimos que «un tomate debe saber y oler a tomate».
En los últimos años hemos implantado el control biológico en nuestras explotaciones con la finalidad de hacer productos más limpios y tener un impacto menor en el medio, de forma que nos mimetizamos con la naturaleza de nuestro entorno.
Cada día nos esforzamos en realizar una agricultura de vanguardia acorde a la demanda de la sociedad del siglo XXI usando en todos nuestros campos la integración de las tres técnicas: Biológica, Biotecnológica y Producción Integrada. De esta forma conseguimos integrar los agrosistemas en los ecosistemas que nos rodean y mejorar el medio ambiente.
En todos los campos agro sostenibles de nuestras explotaciones, predomina el control biológico al control químico. Hemos implantado el control biotecnológico en nuestras explotaciones obteniendo productos más limpios y con un menor impacto en el Medio Ambiente, mimetizándonos con la naturaleza de nuestra tierra.
En el caso de la Tuta (plaga que afecta al tomate) hemos dado un paso mas en la innovación. Por ello hemos dedicado una plantación de 5 ha de tomate tradicional de ramallet para el control de Tuta absoluta. La experiencia consiste en la instalación de feromonas sexuales de hembras de Tuta, con la finalidad de saturar la atmósfera a primera y última hora del día y así conseguir desorientar a los machos y hacer que esta plaga no procree. Con essa finalidad se han instalado difusores de feromona en todos los campos sobre unas cañas de 50 cm de altura. Esta feromona no interfiere en el crecimiento de la planta ni afecta a la calidad del fruto ya que es un método Biotecnológico específico para el control de la citada plaga.
Paralelamente, en el propio campo se han instalado puntos de monitoreo mediante placas cromáticas engomadas de color negro para hacer un seguimiento de la plaga y poder valorar cuando hay que intervenir mediante métodos biotecnológicos, químicos específicos y biológicos. Como medida recurrente para el control de Tuta usaremos Bacillus thuringiensis que es un insecticida de origen natural específico de lepidópteros (orugas). Es un producto específico para orugas y muy empleado en la Agricultura Ecológica.